La elección es tuya, en estos momentos en que uno se asienta en el cuarto piso he caído en cuenta una vez más de tantas que el deporte-ejercicio es vital para muchas cosas: la salud, los lazos humanos, la felicidad...
A últimas fechas mi existencia gira en realidad sobre el ejercicio, el trabajo se ha vuelto meramente un compromiso para tener sustento, mas el ejercicio y lo que le rodea es lo que alegra buena parte de mi existencia, me gusta como en un crescendo llega el viernes con entrenamiento funcional y luego subir el cerro, beber un poco de cerveza o vino ya en el mirador como una especie de premio por el esfuerzo.
La semana empieza con ciertos blues el lunes, pero afortunadamente dicho día tiendo a hacer ejercicio funcional con pesas en paños menores y es interesante observar los músculos y el sudor, ser consciente del cuerpo.
Hace algunos años me llamó la atención la rola de un amigo de capoeira que acompañaba su video mostrando sus avances en dieta y entrenamiento, justo hace unos días me acordé al hacer una filmación similar, incluso llegué a pensar en compartir tal locura por otra red, pero el tamaño del video y el cuerpo casi desnudo me contuvo.
Originalmente iba a titular esta publicación con la palabra "rutina" en lugar de "disciplina", pero siento que rutina connota algo negativo. Había querido subir este video a las redes sociales que tengo, pero dado el espacio que ocupan tengo instalada las versiones lite, las cuales no soportan subir archivos "grandes". A últimas fechas como parte de mi rutina usualmente hago algo de ejercicio al final de los días laborales, es decir de lunes a viernes, donde los días más flojos son lunes y martes, pues solo hago algo de funcional o de estiramiento, mientras que los días fuertes son miércoles, jueves y viernes, ya que en dichos días tengo entrenamiento funcional con otras personas, al menos en línea, capoeira que siempre es una delicia con Mestre Cigano, eso en el aspecto virtual.
En el plano físico, los miércoles voy al squash con el Milk y los viernes al cerro, dichos días en cierta forma son divertidos por que además de convivir físicamente con alguien más, eso incluye al chaval, Ramón con sus historias a veces un tanto exageradas, que entrena y atiende el squash, también incluye la cena, que usualmente son quesadillas estilo Tepic, es decir con un chingo de frijoles y nopalitos, y las cervezas camineras que uno apuesta en el squash o que uno bebe llegado uno a la Batea y el mirador que ahí hay. Haciendo cuenta creo que esas son las cervezas que más disfruto es decir las cervezas para platicar en la oscuridad a la luz de la luna tras un esfuerzo físico considerable, como un merecido premio. Hago memoria de esas cervezas después de una roda o de un entrenamiento de ultimate, pero también con mi amigo el Panchin después de una jornada pesada de estudio y ajedrez o también con Fede después de caminar un chingo o Rulox y otros cuates de la oficina después de una chinga laboral.
Volviendo al tema y al pretexto para subir fotos semidesnudo, creo que uno de los momentos que más me siento vivo y feliz es justo en ese momento en que uno termina todo sudado después de una rutina de ejercicio o de capoeira o de squash. La ventaja del entrenamiento personal en soledad es que uno prácticamente lo puede hacer en calzones y es interesante observar el cuerpo torneado en el espejo mientras uno hace dicha rutina, pudiera ser narcisismo, sin duda, pero también es agradecer por el estar en el aquí y ahora: mente y cuerpo, siendo uno.
Por cierto este time lapse es haciendo el siguiente entrenamiento, donde el guía es CM Sombra negativo.
Por si se animan a hacerla y qué mejor más allá de solo hacerla, unirse al grupo de entrenamiento funcional en línea.