Usualmente cuando voy a hacer ciertas labores domésticas como lavar trastes le pido a "Alexa" que reproduzca música de ciertos artistas fáciles de identificar. Con "Alexa" me rendí de pedirle música de autores barrocos por que en el mejor de los casos ponía cosas trilladas y en el peor me ponía música de hip-hop, algo equiparable a una patada en los huevos auditivos. Así que autores como Daniela Romo, Abba o MDYSSL son cosas que identifica y que no me molesta escuchar sus hits trillados, mas como no estoy en la opción de pago no reproduce solo de dichos autores, sino también uno que otro aleatorio y en esa me topé con la música de "malcriada"
El Cordero y la espineta
El cordero tañe su espineta... la música fluye cuan feliz maná.
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lunes, 29 de junio de 2026
Un "business case" para girar
Varios pensamientos se arremolinan para dictarme como debo empezar esta entrada o post, algunos me dicen que es de mala suerte hablar antes de tiempo otros me dicen que era la oportunidad que estaba esperando, etcétera.
No lo niego, hasta ahora había visto puestos como desarrollador Sr, mas esta oportunidad viene envuelta en forma de "staff engineer". Que es un rol como ejecutor de los deseos del arquitecto. Una parte de mi dice que sería un reto interesante y una manera de crecer profesionalmente. Sobre el aspecto de ser ejecutor del arquitecto, lo comprobé con las exigencias del caso, pues la primera etapa es hacer un diseño técnico de un business case, cosa que debo confesar no había hecho antes, ni cuando ostentaba el título de arquitecto en Baufest. La falta de experiencia se traduce en nuevos terrenos, nuevas vistas que incentivan la mente y venga así fue como empecé en la industria del software.
Respecto a la solución del caso, al inicio creo que me confié en tiempos y en que la IA generativa me sería útil, cosa que en algunas cuestiones resultó ser una inutilidad absoluta en especial chatgpt, pues lejos de ayudarme a crear buenos párrafos, su ansia verborreica terminó haciéndome trabajar de más, pues no confiaba en sus argumentos o en su texto generado.
Uno de los problemas más evidente fue el de contrastar el diseño pues no dejó de darme la coba con la elección de un paradigma de base de datos SQL para un problema concurrente, asumir que iba a actualizar los estados en lugar de insertarlos y pese a las desorbitantes TPS como parte del caso de negocio, nunca me sugirió otra estrategia, yo sospechaba que una base de datos no-sql sería más eficiente si la generación de información no iba a ser updates, sino inserts, aún así pese a que le solicité revisar y contrastar con mis ideas siguió sugiriéndome SQL con costosa escalación vertical. En el argot de componentes se de dice que una escalamiento vertical es darle más disco o más memoria o más procesador, mientras que un escalamiento es crear más servicios idénticos que resuelvan en paralelo las peticiones.
Rumiando estas ideas finalmente chequé con otra IA, gemini, y esta coincidió con mis argumentos y los justificó con fuentes. Cuando contrasté el cambio de arquitectura con GPT aplicó la clásica del meme y me dió la coba.
El otro problema que derramó el vaso fue el que quería que en mi texto pusiera los objetivos del caso de negocio tal cual, ahí debo confesar que abuse de mi holgazanería, y el resultado fue que puso los objetivos "casi tal cual" o a veces en francas variaciones. El tiempo comiéndome me llevó a ignorar su ayuda, salvo para el script que me ayudara a convertir mi markdown en pdf y aún así no quedó tan chido.
Otras cuestiones que disfruté y que por alguna razón me gusta hacer son los diagramas se puede decir que de arquitectura, es algo que disfrutaba hacer en Baufest en particular los diagramas de secuencia o máquinas de estados. El que correspondía al caso lo hice en mermaid, ya que uno se enfoca más en la estructura que en estar moviendo entes gráficos y conectándolos. El caso de uso lo escribí en markdown, ya que me gusta la manera sencilla en que uno puede generar encabezados, listas, tablas y otras cuestiones. En cierta forma me recuerda latex en el sentido de tener control, no en la complejidad.
Como mencionaba, la fecha de entrega se me complicó y en la desesperación el documento no quedó tan estético ni tan resumido como me hubiera gustado, en parto como dije por la verborrea infecta de la IA, nihil obstat la fortuna me sonrió y la chica de RH me dijo que sino quería revisarlo ya que el "líder" estaba de vacaciones, cosa que me dió un par de días extra para escribirlo más a mi gusto y apoyarme en fuentes y tablas con Gemini, al final creo que quedó aceptable, aunque confieso que podría haberlo hecho más conciso. Si quieren echarle un lente pueden checar el repositorio: saffog/business-cases.
A manera de moraleja, confirmo que hay un hype o mega-mame de las IAs generativas, para algunas cosas creo que está bien, si son buenas, aquí me viene a la mente la capacidad de gemini para generar un bonito pdf a partir de markdown y en gran medida por que su entrenamiento le dice que con un script de python convierta el markdown a html, posteriormente con otro script de python lo convierte a pdf, la ventaja de convertirlo a html es que se puede agregar css y embellecer el texto. Pero bueno me desvié como os decía para cierto tipo de tareas la verdad creo que si hacen honor al mame, siempre y cuando uno sepa a donde debe converger o poner las restricciones, mucho mejor si las tareas son simples, pero para otro tipo de tareas la neta son un fiasco o quizás uno es el fiasco por no saberlas usar.
martes, 16 de junio de 2026
Pienso, luego existo y soy entrevistado
La búsqueda de trabajo y el ideal del mismo se ha desatado con su respectivos dolores de cabeza. Día tras día escribo notas en mi libreta, codifico, checo temas, genero infografías esperando el momento en que la zanahoria sea pescada, cuan caballo voy tras ella, tubérculo naranja y jugoso, lo saboreo a veces tan cerca que siento su aroma dulce, otras tantas lo contrario que incluso me cuestiono mi naturaleza equina, no debería claudicar y manejar un coche o hacer alguna actividad menos intelectual.
Hace un par de horas codificaba un code challenge relativamente sencillo, una manipulación de strings cosa que lo hice a la manera antigua, es decir sin usar streams y otras cuestiones propias del acercamiento declarativo.
Lo curioso y tal cual como me pasó con la primer entrevista pos TechMahindra, estudié varias cosas y al final terminaron preguntándome otras cosas, esa variabilidad no me sigue gustando del todo y a quien le puede gustar, qué mejor que tener la certidumbre y controlar el terreno, muy por el estilo del ajedrez de death note. ¿Será que solo existe mi mente y lo demás son desvaríos creados por mi mente?
martes, 9 de junio de 2026
Carlos Pacheco
Hago licencia a la ronda de estudio en parte por que me han avisado que la entrevista para Wizeline se pospone para la siguiente semana y en otra parte por quiero --el autor ríe y piensa en el estereotipo por quiero y por que puedo de Back door.
Acá en Tepic vivo casi a las afueras de esta ciudad, además vivo en un fraccionamiento cerrado por lo que es el clásico sitio dormitorio con amenidades, por tanto no es una colonia viva que tenga muchas tiendas, cremerías, cafeterías y otras cuestiones que hagan que la gente conviva. No obstante a unos cuentos cientos de metros hay una tienda que a veces me sorprende por las cosas gourmet que venden. Además dicha tienda ofrece servicio a domicilio y a diferencia del industrializado Oxxo y otras tiendas de engorda vacía, esta tienda ofrece cosas nutritivas: leche, huevo, verduras, frijoles, etc.
Hoy en mi rush de estudio y de que la neta me dio pereza cargar con el enemigo número uno del feminismo: el garrafón, lo sé fue mal chiste, pero no negarán que se rieron. Como decía decidí hacer uso del servicio a domicilio. En esta tienda entre semana por las mañanas quien se encarga de hacer las entregas es un chaval o morro, yo imagino que de 19 o 20 años, quizás 18 años.
Apuesto a que es de esa edad por varias cuestiones, una obvia quizás es la de manejar la motocicleta de entregas, pues solo un mayor de edad podría tener permiso, aunque eso no es garantía alguna. La otra que me hace pensar que converge más a los 18 es que el rostro de Carlos está lleno de barros y algunas cacarizas, casi como el clásico estereotipo Simpsoniano del adolescente que trabaja, sin embargo la torpeza no es algo que comparta con dicho personaje, por el contrario, el morro se toma muy en serio su trabajo: selecciona las mejores verduras, empaqueta con cuidado los abarrotes, siempre incluye el ticket con los costos y muestra un dinamismo al atender y revisar el ipad con los pedidos de los clientes.
Carlos Pacheco es su nombre, este lo supe por el ticket que entrega y por que nunca me ha dicho lo contrario siempre que le digo "gracias Carlos", el morro es más o menos de mi estatura, de tez morena oscura, ojos marrones, cuyo brillo aún revelan esa inocencia muy típica de quiene aún la vida les sonríe. Su complexión un tanto mediana con esa musculatura que muestra que es un joven transicionando apenas a un adulto. El cabello algo ondulado que cae como libro, pudiera decirse que no tiene forma, ni estilo, no es un fade, no hay aún ese necesidad de imitar a algún ídolo moderno, no hay tatuajes, lo cual me lleva de nuevo a pensar que quizás sus circunstancias no le han golpeado para asirse a un modelo o look.
En esta ocasión que pedí servicio a domicilio, vi su silueta moverse entre la penumbra que proyecta la madreselva que cubre la ventana de la entrada. Toco el timbre y al abrir lo puerta ante mi erguido, levantando el pedio a lo alto. "Buenas tardes, aquí tiene su pedido señor", dijo con una sonrisa, tal vez de satisfacción de atender a sus clientes, pero todo menos una sonrisa tonta y sin sentido. Acomodé mi pedido, dándome cuenta de su esmero para acomodar las cosas dentro de la bolsa, para que los huevos no se quiebren. Agarré el envase del garrafón vacío, la tormenta amenazaba, así que rápidamente saqué mi tarjeta y pagué. Quizás para romper el hielo, le espeté si había muchos pedidos hoy o que tal se ponen los pedidos con la lluvia. Pagué y me dió las gracias, subió a su moto y se fue.
Sin embargo se quedó en mi esa sensación de paternalidad frustrada, si hubiera tenido un hijo antes de cumplir el cuarto de siglo, seguro sería de su edad, no me imagino como sería convivir con un morro así y que fuera mi hijo. La lluvia seguía amenazando así que cerré la puerta, corrí a cerrar ventanas, la tormenta fue casi una metáfora de esa nostalgia, pues como una nube pasajera se pintó como tromba, llovió con viento, pero luego se disipó dejando salir el sol de nuevo. Así el estío plantea preguntas a la existencia, como un Carlos en sus entregas, suena la motocicleta anunciando su llegada, luego con su sonrisa toda inocente, el petricor inunda el ambiente, la tierra se humedece, luego se marcha dejando la semilla que tal vez germine: sin duda debo educar o enseñar a los jóvenes, capoeira, matemáticas, programación, algo debo de regresar a quienes serán los próximos adultos.
lunes, 8 de junio de 2026
Recordando la búsqueda de Hotel
Tengo hambre y no me concentro, justo estoy esperando a "special one" para comer, ya hace algunos días en alguna pestaña del navegador dejé abierto Moby, pues en la aleatoriedad de rolas provista por la inteligente Alexa sonó dicha rola, y eso hizo que mis neuronas se acordaran de dicho compositor, con toda esa ipsación química me vino a la mente Angel Piña, quizás por que estaba recordando la manera en como empecé a trabajar en la industria del software y por que 20 años después me encuentro en esa sensación de incertidumbre, pero con más canas en la barba.
En el 2004 llevaba ya un par de meses buscando trabajo como matemático en cosas de estadística, pero ninguna oferta se cristalizaba aún. Fue en ese otrora año par que compartiendo con otros matemáticos la falta de oferta clara, surgió el pitazo de que Rafa Peñaloza, un matemático brillante, estaba trabajando codificando en C y que estaban buscando matemáticos que supieran programar en dicho lenguaje. Yo como buen matemático con facilidad para la computación y con gusto para codificar, me apunté, el proceso ni por lejos fue tan complicado como los procesos de ahora, simplemente una entrevista y un psicométrico, obvio estar a prueba 3 meses y listo me encontraba en la dinámica de trabajar, vestir traje con corbata y viajar hasta Cuajimalpa.
El trabajo la verdad no se me hizo complicado, de hecho coincidió que empecé a escribir en esta bitácora y varias veces me quejaba de las aburridas que me pegaba y lo entiendo, en ese entonces pensaba más en un posgrado y en cosas matemáticas como el centro, mientras que codificar lo veía y desafortunadamente a veces lo sigo viendo como una herramienta para un fin. Hablo con pesadumbre del infortunio, por que no ahondo como otros amigos ingenieros aprendiéndose conceptos a detalle. Un par de años después, Angel Piña empezó a buscar trabajo y le dije que había oportunidad en Inffinix, sin embargo Angel en realidad no era bueno codificando, así que le sufrió y terminó cambiándose de chamba, pero en el inter y en la convivencia del día a día, recuerdo que me prestó el CD de Moby de Hotel aduciendo que era una chingonería. Ahora lo vuelvo a escuchar y me embarga la tristeza, pues como uds saben Angel partió hace algunos años de este mundo, mas no solo la congoja es por su partida, sino por verme 20 años después en tan curiosa situación.
Cuan metáfora en un Hotel observa uno tras la ventana, un día tiene la suite y al otro día se encuentra afuera en la prisa por encontrar hospedaje. Lo curioso es que en esencia los hoteles satisfacen ciertas necesidades, mas los hoteles de ahora se han vuelto optimizados, antes había buffet en el desayuno que pareciera un verdadero festín, ahora un "buffet" de café y alimento barato. ¿Será que la plasticidad neuronal se ancló en el pasado? O realmente el mundo que plasmó las primeras impresiones agradables en mis neuronas se ha deformado, pero no las impresiones.
En fin desvarío y "special one" seguro está a la vuelta, a preparar comida y seguir fluyendo.
sábado, 30 de mayo de 2026
Andre Campra y el minuet en sábado
La cerveza fluyó después de hacer ejercicio en la fortaleza Altezza, digo en el coto Altezza, ahí la cebada del pacífico fluyo entre conversaciones y pensamiento mágico con Adrián y Tania, luego ya con la somnolencia de Baco entre mis venas llegué a casa para jambarme la hamburguesa que "special one" me trajo y quedé rendido en el sillón hasta muy temprano que me percaté y subí a dormir como la gente decente hace. Poco después me levanté y en esa modorra de estar en pausa, pensé que quizás no debería entrar a danza barroca, quizás hasta que los chelines fluyan de nuevo, sin embargo recordando un antiguo ofrecimiento del Maestro Thomas, decidí escribir y sus ánimos colmaron derramando la espuma de la desidia, ya con bríos entre a clase y la albricia fue que entrenamos el minuet de André Campra, el cual comparto.
Estos días en que una pata le falta a la mesa, me he cuestionado otras patas que sostienen mi existencia y sin duda la danza barroca es una imperdible.
jueves, 28 de mayo de 2026
El frío
martes, 26 de mayo de 2026
Cosme Fulanito
Quien diría que tu aparición en este mundo causaría tantas alegrías y calmaría las turbulentas aguas que te precedieron. La vida sin duda será compleja, cruel y hermosa para ti, mas qué sería esta si no tuviera todos esos contrastes y más si la colmas con esa alegría tuya. A veces creo que dentro de esa mueca y tranquilidad se esconde la sabiduría del Buda dándonos una curiosa lección de compasión.
Reencuentros y otras cuestiones
Con pretexto, bueno no en realidad no, la neta es que deseaba festejar a mi madre por el 10 de Mayo y visitar a mi padre en su casa de retiro, por lo que las fechas se acomodaron para venir al chilango, lo otrora ciudad de los palacios, hoy la ciudad morada de la especulación inmobiliaria. El chiste es que aprovechando mi visita a esta ciudad pude encontrarme con diversos amigos, algunos más por coincidencia, como fue Rubén que casualmente aprovechando la fecha vino a ver a su mamá desde tierras australes, Perrito y Alex para jugar juegos de mesa como de costumbre sucede cuando piso estos lares. Lo mismo varios amigos de capoeira y los mestres, aprovechando la roda de inicio de mes y la fiesta de los 28 años de longe de mar. Sin embargo otros amigos fue totalmente distinto como fue Fede, Raziel o Raúl.
A Fede, mi exjefe en Inffinix/Equifax, tenía desde al menos el 2019 de no verlo físicamente y fue justo ese año que viajamos de nuevo a Dublín por Junio me parece y en aquellos momentos prepandémicos mantuvimos la bonita tradición de ir por una Asahi y por un ramen muy delicioso en la tierras siempre verdes y lluviosas de Irlanda. Así fue que casi 7 años después por fin nos volvimos a ver en un día lluvioso de la CDMX en el nuevo Mog de río Tíber, donde otrora estaba el Fuji. Fue curioso por que desde muy niño siempre pasaba por ahí y lo hacía con gusto, pues en la entrada subiendo unas escalinatas había un jardín japonés con su riachuelo, plantas y peces koi, ahora hay un jardín más de piedras. El Mog se veía muy interesante con esa mezcla de mobiliario de bazar y los pasillos con los salones como emulando un palacio del juego de ninja gaiden. Ahí aguardé hasta que apareció Fede con una playera de Pulgoso y su jefe el Barón Rojo, algo muy sui géneris y diría casi una metáfora ahora que escribo estas líneas. ¿Me pregunto quien es la playera en realidad, nuestra imagen de excompas de trabajo, jefe y secuaz, o el barón Rojo y Pulgoso?
Raziel apareció como una sombra, ya estaba afuera de casa de mi mamá, ahora con un poco más de entradas y con su parsimonía y caracter calmado, cosas que no cambian desde hace 25 años, al grado que el perro de la casa ladró poco, sino es que nada. El camarada Raz es uno de mis amigos más antiguos con los que mantengo contacto, diría más cercano del ITAM. Siempre me sorprende con su sabiduría, es una pena que el racismo de este país no le permita encontrar un trabajo digno de su conocimiento. Curiosamente justo hace algunos meses atrás compré un mahjong en un arranque tortuoso de consumismo provocado por el acoso de Temu, más nunca lo jugué, sin embargo el azar quizo que no quedara en saco roto, pues el camarada Razipet, como diría algún supuestoide, trajo consigo un mahjong junto con los curiosos intentos por lograr: 2 monedas, dragon blanco, 2 monedas y 6 monedas como parte lograr que este año par se vuelva la combinación ganadora.
Ayer nos despedíamos de un abrazo fuerte, Raúl y yo, fue curioso por que son de esas despedidas que uno rehuye o que mejor dicho uno se despide mucho con abrazo, golpe en la panza, palmada. Unas horas antes había llegado en domingo a Cuernavaca pa saludar a mi compa y su esposa, de ahí ser consentido con unas jarras de clericot, pizza y una vista muy padre de la ciudad de la eterna primavera, luego cervezas más e ir a ver la final de Pumas vs Cruz Azul, con el papa de Viri y su familia, adentrándose en un camino como secreto que recorría una barranca con bambús hasta llegar a la casa del papá. Por fuera una simple puerta, pero una vez cruzada la puerta toda una comunidad de casas. Al día siguiente, aprovechando su hospitalidad, platicamos largo y tendido de ciertas cosas en común, de software, del trabajo, de la vida, venga del peso de ser hombre.






