El Cordero y la espineta
El cordero tañe su espineta... la música fluye cuan feliz maná.
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sábado, 14 de marzo de 2026
El rancho de Amado Nervo y sus hideputas
Los hideputas
viernes, 13 de marzo de 2026
Tras un año...
gracia no siempre poseo
diatriba al ejecutar en exceso
alegría no obstante contando
uni, dosi, cuatro, cinco, seis
así en algún Sarao de otro plano
tu voz dulce dice contratemps
y ejecuto pasacalle
domingo, 8 de marzo de 2026
Entre locuras y demás
El sueño de Ulises
jueves, 26 de febrero de 2026
Samarcanda en capoeira
Cuan oásis convergiendo por unos instantesa una especie de gimnasio al estilo antiguo, así la clase de los jueves en línea con el mestre pareciera que en lugar de agua es vino. No es la primera vez que al final el mestre lee a Omar Jayam, pero si el primer instante que he decidido ahondar más y comparto con uds uno de los poemas que fluyó:
Quise buscar o poner alguna música relacionada, pero tengo que reflexionar o pensar o entender más al respecto para no compartir por compartir, no obstante me llamo la atención la siguiente:
domingo, 22 de febrero de 2026
Estampas de Tepic y alrededores
sábado, 21 de febrero de 2026
A felicidade
La clase empezó como siempre con interpretación musical, luego sigue el calentamiento, acompañado por música que el mestre escoja para hacerlo más agradable y fue en esa selección que escuché una variación de la canción brasileira: "A felicidade". La canción ya la había escuchado hace casi 20 años atrás en la voz de Teresa Salgueiro y el septeto João Cristal. Sin embargo fue hasta ahora que puse atención a la letra de la canción.
Por cierto ya en clase, Mestre Cigano volvió a mencionar que debería de buscar trasmitir ese conocimiento acumulado de años de entrenar capoeira y tiene razón, solo que no se me ha ocurrido bien como llevar a cabo tal empresa, quizás no debería darle muchas vueltas y simplemente mencionar que doy clases x día a y hora en el fraccionamiento donde vivo con cooperación voluntaria. Por cierto esa imagen se reaviva hace unos minutos antes de sentarme a escribir salí por la ventana de la alcoba a ver que hacía Pingru en la jardinera, ya ven su gusto por las plantas, y al fondo en la cancha observé a un hombre de mi edad jugando con su hijo de 8 años tal vez. Cómo me da tedio hablar solo de mi y de mi y de mi, puro ego, cuando parte de la valía humana es hablar de los demás y transferir la experiencia de uno en otras vidas. En fin llevo un par de años y las canas fluyen mas no el proyecto.
Quizás esa es la somera felicidad que tiene un fin aprovechando el doble sentido de "fin".
jueves, 19 de febrero de 2026
Eu e você sempre
Con saudade de Río de Janeiro y de lo que es-será-fue, sin duda me puso nostálgico esta interesante rola de Jorge Aragao.







