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martes, 9 de junio de 2026

Carlos Pacheco

Hago licencia a la ronda de estudio en parte por que me han avisado que la entrevista para Wizeline se pospone para la siguiente semana y en otra parte por quiero --el autor ríe y piensa en el estereotipo por quiero y por que puedo de Back door. 

Acá en Tepic vivo casi a las afueras de esta ciudad, además vivo en un fraccionamiento cerrado por lo que es el clásico sitio dormitorio con amenidades, por tanto no es una colonia viva que tenga muchas tiendas, cremerías, cafeterías y otras cuestiones que hagan que la gente conviva. No obstante a unos cuentos cientos de metros hay una tienda que a veces me sorprende por las cosas gourmet que venden. Además dicha tienda ofrece servicio a domicilio y a diferencia del industrializado Oxxo y otras tiendas de engorda vacía, esta tienda ofrece cosas nutritivas: leche, huevo, verduras, frijoles, etc. 

Hoy en mi rush de estudio y de que la neta me dio pereza cargar con el enemigo número uno del feminismo: el garrafón, lo sé fue mal chiste, pero no negarán que se rieron. Como decía decidí hacer uso del servicio a domicilio. En esta tienda entre semana por las mañanas quien se encarga de hacer las entregas es un chaval o morro, yo imagino que de 19 o 20 años, quizás 18 años. 

Apuesto a que es de esa edad por varias cuestiones, una obvia quizás es la de manejar la motocicleta de entregas, pues solo un mayor de edad podría tener permiso, aunque eso no es garantía alguna. La otra que me hace pensar que converge más a los 18 es que el rostro de Carlos está lleno de barros y algunas cacarizas, casi como el clásico estereotipo Simpsoniano del adolescente que trabaja, sin embargo la torpeza no es algo que comparta con dicho personaje, por el contrario, el morro se toma muy en serio su trabajo:  selecciona las mejores verduras, empaqueta con cuidado los abarrotes, siempre incluye el ticket con los costos y muestra un dinamismo al atender y revisar el ipad con los pedidos de los clientes.

 Carlos Pacheco es su nombre, este lo supe por el ticket que entrega y por que nunca me ha dicho lo contrario siempre que le digo "gracias Carlos", el morro es más o menos de mi estatura, de tez morena oscura, ojos marrones, cuyo brillo aún revelan esa inocencia muy típica de quiene aún la vida les sonríe. Su complexión un tanto mediana con esa musculatura que muestra que es un joven transicionando apenas a un adulto. El cabello algo ondulado que cae como libro, pudiera decirse que no tiene forma, ni estilo, no es un fade, no hay aún ese necesidad de imitar a algún ídolo moderno, no hay tatuajes, lo cual me lleva de nuevo a pensar que quizás sus circunstancias no le han golpeado para asirse a un modelo o look.

En esta ocasión que pedí servicio a domicilio, vi su silueta moverse entre la penumbra que proyecta la madreselva que cubre la ventana de la entrada. Toco el timbre y al abrir lo puerta ante mi erguido, levantando el pedio a lo alto. "Buenas tardes, aquí tiene su pedido señor", dijo con una sonrisa, tal vez de satisfacción de atender a sus clientes, pero todo menos una sonrisa tonta y sin sentido. Acomodé mi pedido, dándome cuenta de su esmero para acomodar las cosas dentro de la bolsa, para que los huevos no se quiebren. Agarré el envase del garrafón vacío, la tormenta amenazaba, así que rápidamente saqué mi tarjeta y pagué. Quizás para romper el hielo, le espeté si había muchos pedidos hoy o que tal se ponen los pedidos con la lluvia. Pagué y me dió las gracias, subió a su moto y se fue.

Sin embargo se quedó en mi esa sensación de paternalidad frustrada, si hubiera tenido un hijo antes de cumplir el cuarto de siglo, seguro sería de su edad, no me imagino como sería convivir con un morro así y que fuera mi hijo. La lluvia seguía amenazando así que cerré la puerta, corrí a cerrar ventanas, la tormenta fue casi una metáfora de esa nostalgia, pues como una nube pasajera se pintó como tromba, llovió con viento, pero luego se disipó dejando salir el sol de nuevo. Así el estío plantea preguntas a la existencia, como un Carlos en sus entregas, suena la motocicleta anunciando su llegada, luego con su sonrisa toda inocente, el petricor inunda el ambiente,  la tierra se humedece, luego se marcha dejando la semilla que tal vez germine: sin duda debo educar o enseñar a los jóvenes, capoeira, matemáticas, programación, algo debo de regresar a quienes serán los próximos adultos.

lunes, 8 de junio de 2026

Recordando la búsqueda de Hotel

Tengo hambre y no me concentro, justo estoy esperando a "special one" para comer, ya hace algunos días en alguna pestaña del navegador dejé abierto Moby,  pues en la aleatoriedad de rolas provista por la inteligente Alexa sonó dicha rola, y eso hizo que mis neuronas se acordaran de dicho compositor, con toda esa ipsación química me vino a la mente Angel Piña, quizás por que estaba recordando la manera en como empecé a trabajar en la industria del software y por que 20 años después me encuentro en esa sensación de incertidumbre, pero con más canas en la barba. 

En el 2004 llevaba ya un par de meses buscando trabajo como matemático en cosas de estadística, pero ninguna oferta se cristalizaba aún. Fue en ese otrora año par que compartiendo con otros matemáticos la falta de oferta clara, surgió el pitazo de que Rafa Peñaloza, un matemático brillante, estaba trabajando codificando en C y que estaban buscando matemáticos que supieran programar en dicho lenguaje. Yo como buen matemático con facilidad para la computación y con gusto para codificar, me apunté, el proceso ni por lejos fue tan complicado como los procesos de ahora, simplemente una entrevista y un psicométrico, obvio estar a prueba 3 meses y listo me encontraba en la dinámica de trabajar, vestir traje con corbata y viajar hasta Cuajimalpa. 

El trabajo la verdad no se me hizo complicado, de hecho coincidió que empecé a escribir en esta bitácora y varias veces me quejaba de las aburridas que me pegaba y lo entiendo, en ese entonces pensaba más en un posgrado y en cosas matemáticas como el centro, mientras que codificar lo veía y desafortunadamente a veces lo sigo viendo como una herramienta para un fin. Hablo con pesadumbre del infortunio, por que no ahondo como otros amigos ingenieros aprendiéndose conceptos a detalle. Un par de años después, Angel Piña empezó a buscar trabajo y le dije que había oportunidad en Inffinix, sin embargo Angel en realidad no era bueno codificando, así que le sufrió y terminó cambiándose de chamba, pero en el inter y en la convivencia del día a día, recuerdo que me prestó el CD de Moby de Hotel aduciendo que era una chingonería. Ahora lo vuelvo a escuchar y me embarga la tristeza, pues como uds saben Angel partió hace algunos años de este mundo, mas no solo la congoja es por su partida, sino por verme 20 años después en tan curiosa situación. 

Cuan metáfora en un Hotel observa uno tras la ventana, un día tiene la suite y al otro día se encuentra afuera en la prisa por encontrar hospedaje. Lo curioso es que en esencia los hoteles satisfacen ciertas necesidades, mas los hoteles de ahora se han vuelto optimizados, antes había buffet en el desayuno que pareciera un verdadero festín, ahora un "buffet" de café y alimento barato. ¿Será que la plasticidad neuronal se ancló en el pasado? O realmente el mundo que plasmó las primeras impresiones agradables en mis neuronas se ha deformado, pero no las impresiones.

En fin desvarío y "special one" seguro está a la vuelta, a preparar comida y seguir fluyendo.

sábado, 30 de mayo de 2026

Andre Campra y el minuet en sábado

La cerveza fluyó después de hacer ejercicio en la fortaleza Altezza, digo en el coto Altezza, ahí la cebada del pacífico fluyo entre conversaciones y pensamiento mágico con Adrián y Tania, luego ya con la somnolencia de Baco entre mis venas llegué a casa para jambarme la hamburguesa que "special one" me trajo y quedé rendido en el sillón hasta muy temprano que me percaté y subí a dormir como la gente decente hace. Poco después me levanté y en esa modorra de estar en pausa, pensé que quizás no debería entrar a danza barroca, quizás hasta que los chelines fluyan de nuevo, sin embargo recordando un antiguo ofrecimiento del Maestro Thomas, decidí escribir y sus ánimos colmaron derramando la espuma de la desidia, ya con bríos entre a clase y la albricia fue que entrenamos el minuet de André Campra, el cual comparto.

Estos días en que una pata le falta a la mesa, me he cuestionado otras patas que sostienen mi existencia y sin duda la danza barroca es una imperdible.

jueves, 28 de mayo de 2026

El frío

Es curioso ya casi es verano y siento un frío no gélido, el camión arranca y con el la lluvia, pareciera el sollozo de una ciudad que sucumbe ante la gentrificación, como si quisiera quitarse ese payo morado. En mis vísceras la fiesta se ha detenido y ahora una parte de mi cuán niño en rincón, titiritea de frío, de ausencia. Con esta es la tercera semana en que me dieron las gracias y el sinsentido se clava como agujas típicas de acalambrarse por estar estático o estupefacto.
La lluvia sigue y con ella el sollozo de lo que fue y ya no será, me pregunto si tendré mejor suerte en la siguiente iteración.

martes, 26 de mayo de 2026

Cosme Fulanito

Quien diría que tu aparición en este mundo causaría tantas alegrías y calmaría las turbulentas aguas que te precedieron. La vida sin duda será compleja, cruel y hermosa para ti, mas qué sería esta si no tuviera todos esos contrastes y más si la colmas con esa alegría tuya. A veces creo que dentro de esa mueca y tranquilidad se esconde la sabiduría del Buda dándonos una curiosa lección de compasión.



Reencuentros y otras cuestiones

Con pretexto, bueno no en realidad no, la neta es que deseaba festejar a mi madre por el 10 de Mayo y visitar a mi padre en su casa de retiro, por lo que las fechas se acomodaron para venir al chilango, lo otrora ciudad de los palacios, hoy la ciudad morada de la especulación inmobiliaria. El chiste es que aprovechando mi visita a esta ciudad pude encontrarme con diversos amigos, algunos más por coincidencia, como fue Rubén que casualmente aprovechando la fecha vino a ver a su mamá desde tierras australes, Perrito y Alex para jugar juegos de mesa como de costumbre sucede cuando piso estos lares. Lo mismo varios amigos de capoeira y los mestres, aprovechando la roda de inicio de mes y la fiesta de los 28 años de longe de mar. Sin embargo otros amigos fue totalmente distinto como fue Fede, Raziel o Raúl. 





A Fede, mi exjefe en Inffinix/Equifax, tenía desde al menos el 2019 de no verlo físicamente y fue justo ese año que viajamos de nuevo a Dublín por Junio me parece y en aquellos momentos prepandémicos mantuvimos la bonita tradición de ir por una Asahi y por un ramen muy delicioso en la tierras siempre verdes y lluviosas de Irlanda. Así fue que casi 7 años después por fin nos volvimos a ver en un día lluvioso de la CDMX en el nuevo Mog de río Tíber, donde otrora estaba el Fuji. Fue curioso por que desde muy niño siempre pasaba por ahí y lo hacía con gusto, pues en la entrada subiendo unas escalinatas había un jardín japonés con su riachuelo, plantas y peces koi, ahora hay un jardín más de piedras. El Mog se veía muy interesante con esa mezcla de mobiliario de bazar y los pasillos con los salones como emulando un palacio del juego de ninja gaiden. Ahí aguardé hasta que apareció Fede con una playera de Pulgoso y su jefe el Barón Rojo, algo muy sui géneris y diría casi una metáfora ahora que escribo estas líneas. ¿Me pregunto quien es la playera en realidad, nuestra imagen de excompas de trabajo, jefe y secuaz, o el barón Rojo y Pulgoso?

Raziel apareció como una sombra, ya estaba afuera de casa de mi mamá, ahora con un poco más de entradas y con su parsimonía y caracter calmado, cosas que no cambian desde hace 25 años, al grado que el perro de la casa ladró poco, sino es que nada. El camarada Raz es uno de mis amigos más antiguos con los que mantengo contacto, diría más cercano del ITAM. Siempre me sorprende con su sabiduría, es una pena que el racismo de este país no le permita encontrar un trabajo digno de su conocimiento. Curiosamente justo hace algunos meses atrás compré un mahjong en un arranque tortuoso de consumismo provocado por el acoso de Temu, más nunca lo jugué, sin embargo el azar quizo que no quedara en saco roto, pues el camarada Razipet, como diría algún supuestoide, trajo consigo un mahjong junto con los curiosos intentos por lograr: 2 monedas, dragon blanco, 2 monedas y 6 monedas como parte lograr que este año par se vuelva la combinación ganadora.

Ayer nos despedíamos de un abrazo fuerte, Raúl y yo, fue curioso por que son de esas despedidas que uno rehuye o que mejor dicho uno se despide mucho con abrazo, golpe en la panza, palmada. Unas horas antes había llegado en domingo a Cuernavaca pa saludar a mi compa y su esposa, de ahí ser consentido con unas jarras de clericot, pizza y una vista muy padre de la ciudad de la eterna primavera, luego cervezas más e ir a ver la final de Pumas vs Cruz Azul, con el papa de Viri y su familia, adentrándose en un camino como secreto que recorría una barranca con bambús hasta llegar a la casa del papá. Por fuera una simple puerta, pero una vez cruzada la puerta toda una comunidad de casas. Al día siguiente, aprovechando su hospitalidad, platicamos largo y tendido de ciertas cosas en común, de software, del trabajo, de la vida, venga del peso de ser hombre.

lunes, 25 de mayo de 2026

Frío y aflamencados

Una de las cosas que amo de la ciudad de México es la lluvía y la sensación de fresco después de que el agua ha besado constantemente la tierra con su característica fragancia a petricor. Sin embargo ese frío que puede calar los huesos por la humedad se ha mezclado con la titiritada que cargo en el alma ante la incertidumbre de encontrar o no trabajo, terminé haciendo sobreingeniería para generar mi cv y ya terminé una primera versión, me recuerda la broma que me hacían algunos compañeros de matemáticas, cuando en un examen decía simplifica y convergí a lo opuesto de la palabra. 

Esa sensación de frío la siento desde hace varios días, incluso en Cuernavaca visitando al buen Rulo con el calor de esos lares. No obstante no queda otra que escuchar música y que la vida siga fluyendo con gelidas sensaciones o no, los latidos siguen imparables, como otras cuestiones del cuerpo.

viernes, 22 de mayo de 2026

Soñando con Inffinix

En recientes fechas por un despido "justificado" mis miedos y valentía han ondulado en una marejada a veces apasible y otras no tanto de pensamientos. Acostumbrado a levantarme temprano y para volver a domirme otro rato, he estado practicando un poco de Yoga Nidra para despertar con energía y enfocado, lo curioso es que me vuelvo a quedar dormido. Así en esta segunda ronda de sueño, mis neurona imaginaron un entramado en el cual aún trabajaba en Inffinix, ahí estaba Carlos Rodríguez y Angel Montaña, mis antiguos jefes. En ese sueño me quedaba una semana de trabajo y la razón era la misma por la cual me despidieron en TechM, incluso en algún momento de mi sueño esta sin sazón se cristalizaba con la forma de un hombre que llegaba al baño cuando justo me estaba por alguna razón desnudando para bañarme, el hombre estaba jarra y decía que sino le caía por unos tequilas. Yo me volví a vestir y pensé que como no se me había ocurrido hablar con mis jefes antiguos para resolver un problema tan tonto e infantil, acaso uno no puede tener errores y más si estos fueron de índole privado y no afectaron para nada la productividad. Así emprendí el regreso al piso donde estaban los jefes, pero las escaleras eran estrechas y su altura baja, además de que otras personas o excompañeros bajaban por ellas, en una me tuve que arrastrar para entrar al siguiente escalón llenándome de aserrín y ahí fue que mi sueño terminó. 

Esta ilusión neuronal tiene mucho que ver con la parte humana que nunca mostró TechM, en Inffinix y Equifax esta parte siempre estuvo presente por parte de mi jefe, el buen Fede, luego en Baufest esta siempre fue trasmitida por el Cometín, Hector Delgado, un amigo que trabajo también conmigo en Inffinix, ahora en Baufest mi jefe. En esas experiencias laborales de casi 20 años siempre me sentí querido y apreciado, aunque no siempre el aprecio coincidiera con los beneficios económicos. Los matemáticos tenemos muchas veces problemas con el Ego, este se vuelve nuestro incentivo, más que el dinero u otras cosas. El reconocimiento a nuestra "inteligencia" es algo que nos hace felices, pues es en ese reconocimiento que sentimos y medimos que hacemos una empresa o mundo mejor.

Ahora a casi dos semanas de que dejé de ser relevante para TechM con un despido "justificado" y tras una entrevista para otra empresa donde lejos de evaluar mi experiencia, evaluaron mi conocimiento de un lenguaje con cosas equivalentes como: ¿Sabes para que se usa una jofaina? ¿Cuáles son las dimensiones de una jofaina? 

Para quienes conozcan Java, preguntas del estilo como: qué es transient o volatile, seguro uno ha escuchado el término, pero de eso a saber es tan rídiculo y más si en el argot moderno se usa palangana o jarra.

Deduzco la curiosa realidad laboral donde los filtros fluyen de manera automatizada y pesan más que la experiencia. Sin embargo la realidad por más que uno la evada, ahí está, los bombardeos del ente sionista a Palestina o a Líbano ahí están. La especulación inmobiliaria ahí está. La codicia sobre el sentido común ahí está, dejándose deslumbrar por el objeto matemático optimizador de errores con un sobre trabajo ingenieril llamado IA y sus múltiples variantes ofreciéndose como un Dios absurdo ante no se que tierra prometida de los CEOs. 

CEOs que en su ignorancia empoderada, no entienden sobre la importancia del trabajo para el humano, como parte de su sentido y cohesión social, los mismos que no entienden el impacto de fragmentar la tierra para poner un parque acuático.

¿Me pregunto cuando le daremos un sentido al capital, más allá de la acumulación sin sentido? ¿En qué momento las empresas se volvieron entes acéfalos guiadas por un proceso que parece "racional", pero que en el fondo no tiene sentido alguno? Quizás así siempre ha sido y en los números, tuve ciertas probabilidades que evitaron sufriera eso en carne propia hasta ahora.

Comparto con uds, el video de Yoga Nidra:

Por cierto también comparto el video de un ingeniero despedido por el tran del mame de la IA:

viernes, 1 de mayo de 2026

Momentos felices, el minué

El minué una danza que tiene una felicidad contenida en cierta forma y desbordada en otras formas, debo de confesar que me encantaría hacer un troupé cuyo objetivo central sea aprendar, practicar y bailar minué. Aprovechando que fue el día internacional de la danza comparto otro video con la legendaria maestra Magdalena.


Y bueno siempre me gusta compartir esta escena de un pseudominué

Entrée Espagnole

Ayer fue el día internacional de la danza y aunque sigo practicando con Thomas Baird, ya no he hecho videos como con la maestra Magda, nihil obstat que mejor que compartir uno de los últimos videos del taller online de la UNAM.