En recientes fechas por un despido "justificado" mis miedos y valentía han ondulado en una marejada a veces apasible y otras no tanto de pensamientos. Acostumbrado a levantarme temprano y para volver a domirme otro rato, he estado practicando un poco de Yoga Nidra para despertar con energía y enfocado, lo curioso es que me vuelvo a quedar dormido. Así en esta segunda ronda de sueño, mis neurona imaginaron un entramado en el cual aún trabajaba en Inffinix, ahí estaba Carlos Rodríguez y Angel Montaña, mis antiguos jefes. En ese sueño me quedaba una semana de trabajo y la razón era la misma por la cual me despidieron en TechM, incluso en algún momento de mi sueño esta sin sazón se cristalizaba con la forma de un hombre que llegaba al baño cuando justo me estaba por alguna razón desnudando para bañarme, el hombre estaba jarra y decía que sino le caía por unos tequilas. Yo me volví a vestir y pensé que como no se me había ocurrido hablar con mis jefes antiguos para resolver un problema tan tonto e infantil, acaso uno no puede tener errores y más si estos fueron de índole privado y no afectaron para nada la productividad. Así emprendí el regreso al piso donde estaban los jefes, pero las escaleras eran estrechas y su altura baja, además de que otras personas o excompañeros bajaban por ellas, en una me tuve que arrastrar para entrar al siguiente escalón llenándome de aserrín y ahí fue que mi sueño terminó.
Esta ilusión neuronal tiene mucho que ver con la parte humana que nunca mostró TechM, en Inffinix y Equifax esta parte siempre estuvo presente por parte de mi jefe, el buen Fede, luego en Baufest esta siempre fue trasmitida por el Cometín, Hector Delgado, un amigo que trabajo también conmigo en Inffinix, ahora en Baufest mi jefe. En esas experiencias laborales de casi 20 años siempre me sentí querido y apreciado, aunque no siempre el aprecio coincidiera con los beneficios económicos. Los matemáticos tenemos muchas veces problemas con el Ego, este se vuelve nuestro incentivo, más que el dinero u otras cosas. El reconocimiento a nuestra "inteligencia" es algo que nos hace felices, pues es en ese reconocimiento que sentimos y medimos que hacemos una empresa o mundo mejor.
Ahora a casi dos semanas de que dejé de ser relevante para TechM con un despido "justificado" y tras una entrevista para otra empresa donde lejos de evaluar mi experiencia, evaluaron mi conocimiento de un lenguaje con cosas equivalentes como: ¿Sabes para que se usa una jofaina? ¿Cuáles son las dimensiones de una jofaina?
Para quienes conozcan Java, preguntas del estilo como: qué es transient o volatile, seguro uno ha escuchado el término, pero de eso a saber es tan rídiculo y más si en el argot moderno se usa palangana o jarra.
Deduzco la curiosa realidad laboral donde los filtros fluyen de manera automatizada y pesan más que la experiencia. Sin embargo la realidad por más que uno la evada, ahí está, los bombardeos del ente sionista a Palestina o a Líbano ahí están. La especulación inmobiliaria ahí está. La codicia sobre el sentido común ahí está, dejándose deslumbrar por el objeto matemático optimizador de errores con un sobre trabajo ingenieril llamado IA y sus múltiples variantes ofreciéndose como un Dios absurdo ante no se que tierra prometida de los CEOs.
CEOs que en su ignorancia empoderada, no entienden sobre la importancia del trabajo para el humano, como parte de su sentido y cohesión social, los mismos que no entienden el impacto de fragmentar la tierra para poner un parque acuático.
¿Me pregunto cuando le daremos un sentido al capital, más allá de la acumulación sin sentido? ¿En qué momento las empresas se volvieron entes acéfalos guiadas por un proceso que parece "racional", pero que en el fondo no tiene sentido alguno? Quizás así siempre ha sido y en los números, tuve ciertas probabilidades que evitaron sufriera eso en carne propia hasta ahora.
Comparto con uds, el video de Yoga Nidra:
Por cierto también comparto el video de un ingeniero despedido por el tran del mame de la IA:
No hay comentarios.:
Publicar un comentario