Tengo hambre y no me concentro, justo estoy esperando a "special one" para comer, ya hace algunos días en alguna pestaña del navegador dejé abierto Moby, pues en la aleatoriedad de rolas provista por la inteligente Alexa sonó dicha rola, y eso hizo que mis neuronas se acordaran de dicho compositor, con toda esa ipsación química me vino a la mente Angel Piña, quizás por que estaba recordando la manera en como empecé a trabajar en la industria del software y por que 20 años después me encuentro en esa sensación de incertidumbre, pero con más canas en la barba.
En el 2004 llevaba ya un par de meses buscando trabajo como matemático en cosas de estadística, pero ninguna oferta se cristalizaba aún. Fue en ese otrora año par que compartiendo con otros matemáticos la falta de oferta clara, surgió el pitazo de que Rafa Peñaloza, un matemático brillante, estaba trabajando codificando en C y que estaban buscando matemáticos que supieran programar en dicho lenguaje. Yo como buen matemático con facilidad para la computación y con gusto para codificar, me apunté, el proceso ni por lejos fue tan complicado como los procesos de ahora, simplemente una entrevista y un psicométrico, obvio estar a prueba 3 meses y listo me encontraba en la dinámica de trabajar, vestir traje con corbata y viajar hasta Cuajimalpa.
El trabajo la verdad no se me hizo complicado, de hecho coincidió que empecé a escribir en esta bitácora y varias veces me quejaba de las aburridas que me pegaba y lo entiendo, en ese entonces pensaba más en un posgrado y en cosas matemáticas como el centro, mientras que codificar lo veía y desafortunadamente a veces lo sigo viendo como una herramienta para un fin. Hablo con pesadumbre del infortunio, por que no ahondo como otros amigos ingenieros aprendiéndose conceptos a detalle. Un par de años después, Angel Piña empezó a buscar trabajo y le dije que había oportunidad en Inffinix, sin embargo Angel en realidad no era bueno codificando, así que le sufrió y terminó cambiándose de chamba, pero en el inter y en la convivencia del día a día, recuerdo que me prestó el CD de Moby de Hotel aduciendo que era una chingonería. Ahora lo vuelvo a escuchar y me embarga la tristeza, pues como uds saben Angel partió hace algunos años de este mundo, mas no solo la congoja es por su partida, sino por verme 20 años después en tan curiosa situación.
Cuan metáfora en un Hotel observa uno tras la ventana, un día tiene la suite y al otro día se encuentra afuera en la prisa por encontrar hospedaje. Lo curioso es que en esencia los hoteles satisfacen ciertas necesidades, mas los hoteles de ahora se han vuelto optimizados, antes había buffet en el desayuno que pareciera un verdadero festín, ahora un "buffet" de café y alimento barato. ¿Será que la plasticidad neuronal se ancló en el pasado? O realmente el mundo que plasmó las primeras impresiones agradables en mis neuronas se ha deformado, pero no las impresiones.
En fin desvarío y "special one" seguro está a la vuelta, a preparar comida y seguir fluyendo.