viernes, noviembre 04, 2016

Japón en Octavio Paz

En un paraje verde tras un parquecito encontré la librería del FCE en Tlálpan, el frio de la mañana acompañaba la lluvia que otrora se hubier extinguido, ahí tras encontrar el libro que mi hermana quería, me encontré con un libro titulado Japón en Octavio Paz y mucho tiempo después, tras comprarlo, lo he leido de esas maneras en que uno va lento, pues los poemas, haikus algunos, son irónicamente cortos, pero inmensos a tal grado que requiere uno mucho tiempo de mascullarlos para encontra el sinsentido de tales. En el lar de mi amigo en donde ahora soy compañero de departamento, ayer sucumbiamos ante la visita de otro amigo cuyos pispiretos ojos contaban las peripecias de su madre en Mexicali, el corazón se achica y quizás sea por que sabemos que tarde o temprano quien nos dio el ser dejará de exhalar para volverse una con la madre tierra. El silencio resultaba un poco incómodo, así que terminando mis labores decidí poner algo de música y por curiosidad no tan azaharosa, pero si sorprendente surgió nieve para deleitarnos, nieve que con su blancura nos refresca y nos recuerda las ironias de dar y tomar del soplo de la vida.

Ante este blanco
crisantemo, las mismas
tijeras dudan.

-Yosa Buson-


No hay comentarios.: