miércoles, noviembre 20, 2013

Conmemorando la revolución Mexicana

Desde que he analizado, en otrora cuan puberto, la gesta revolucionaria, me queda claro que el mexicano le gusta ser presionado hasta que ya no soporta más y termina explotando, sin embargo la corrupción que carcome su corazón evita que logre cambios profundos y al final termina volteando el reloj de arena y quien estaba arriba es sustituido por quienes a río revuelto ganancia de pescadores. En los pocos meses que llevo en tierras boreales o cercanas a Boreas me sorprenden las paradojas y no he podido evitar el comparar libras con kilos. Siendo simplista los canadienses se me hacen personas frías que irónicamente tienen un gran sentido de comunidad, mientras que los mexicanos se me hacen personas cálidas, pero que no tienen ningún sentido de comunidad.
¿De qué sirve ser el alma de la fiesta, saludar de beso, sonreir, festejar, si en el fondo hipócritamente ponemos el pié al vecino? Las elites que debiesen ser ejemplo, no lo son, sólo velan por sus propios intereses y esa educación la vivimos desde que somos niños. Desde niños nos dividimos en clases y no fomentamos el sentido de comunidad, al menos en la ciudad de México. No nos interesa la educación de la mayoría, sino la educación elitista de nuestros hijos y es desde ese punto que rompemos con cualquier intento de formar  una comunidad o de preocuparse por una comunidad. Tiramos basura, hacemos ruido, aventamos el coche, lo primero, pues creemos que mientras no afectemos nuestra casa lo demás vale comino, no nos importa la otra persona: con dinero y sin dinero hago lo que quiero y mi palabra es la ley... lo último lo hacemos por que sabemos que no andaremos como los otros a pié. Cada quien jala para su lado y a su conveniencia, es por ello que el PRI de alguna forma volvió al poder, pues la lógica decía que mientras no me molesten que hagan lo que quieran, sin embargo no se dan cuenta la mayoría que el mundo no es infinito y tarde o temprano mis acciones se me revertirán.


Hoy en Calgary hace un frío de la chingada, por primera vez siento el rigor de -20 grados Celsius y es cuando entiendo por que los Canadienses cuidan sus energéticos, al menos durante 6 meses sino tienen gas o petróleo no hay manera de calentar la casa, la oficina, las escuelas y por ende no se pueden dar el lujo los ciudadanos de regalar el petróleo. Casualidad que no sea Pemex una empresa que invierte en las oil sands, pero nosotros con nuestro clima cotorro que gire el mundo total sino hay energía no pasa nada, no moriré por temperaturas tan extremas.

Este es un país que da prioridad a los técnicos, las certificaciones, la ciencia por encima de la administración y de la política, los sueldos de un político no superan los sueldos, como en nuestro país, de un médico o un matemático o un geólogo o, incluso, un obrero de la construcción supongo que por esa razón no tienen un lastre burocrático tan desigual como en nuestro país.

Hace bien el PRI en no festejar el día de la Revolución Mexicana, al menos es congruente con su lastre antirevolucionario, es congruente con su falta de proyecto de nación. A veces pienso que las celulas cancerosas superaran a las sanas y terminarán matando al país. Un estado moribundo que en lugar de matar las células cancerosas, prefiere generar nuevas y las existentes siguen generando podredumbre. En esta semana ha habido muchas noticias sobre las autodefensas que toman municipios de Michoacan o proyectos alternativos a la falta de estado de derecho, quizás esas pocas celulas despierten al dormido sistema inmune de México y pronto veremos rodar cabezas en un sentido metafórico y literal, pero de nada sirve sino hay un cambio en el ADN político del Mexicano, pues conforme avance el tiempo y la replicación de nuevo surgirán tumores malignos que tirarán todo esfuerzo como el gestado hace un poco más de 100 años.

 Esta foto muestra muchos de los "símbolos" Mexicanos

¿Me pregunto que pensará ese joven de su aquí y ahora?

Un video que me llamó la atención:


No hay comentarios.: