viernes, mayo 19, 2017

Ode on the spirits of Shakespeare

Despite of curious work curiosities, I've needed to start writing in the Shakespeare's language and this week as well I've enjoyed Thomas Linley an his ode on the fairies, aerial beings and witches of a midsummer night's dream author.


miércoles, mayo 17, 2017

Desactivando el cara libro

Me sorprende que el cara libro esté tan incrustado en el día a día, justo antes de presionar el botón desactivar el corazón me tamborileaba como si fuese el fin del mundo y en este momento que escribo al respecto siento una curiosa ansiedad. Las razones de haber hecho tal cosa son varias, quizás por el mero placer de no existir en esa red, por un momento claro.

En el fondo las tripas se mueven y en cierta forma estoy molesto de que me quieran maltratar, como si no valiese ni un céntimo y quizás por esa razón me desquité con mi cara pública en la red de amigos. Veremos cuanto tiempo pasa de  aquí a que se da cuenta. Por lo pronto he decidido caminar a solas, pues no soporto ser el motivo de odio y malestar de otra persona y menos si tal supónese es la media naranja.

Uno de tantas crónicas de Javier Valdez

He tomado de aquí la siguiente crónica: http://riodoce.mx/ de Javier Valdez, periodista asesinado hace algunos días, curiosamente me llamó la atención por que tengo un proyecto de escritura en algún otro lado titulado El consultor.

Malayerba: El licenciado

15 mayo, 2017 por Javier Valdez, qepd. 

El tío ya no lo aguantó. Era la vergüenza de la familia. Así que decidió meterlo a un centro de internamiento para adictos. Llamó con alguien y rápido llegó la voladora: una camioneta cerrada con siete jóvenes que lo tumbaron a empujones y patadas, lo ataron con manos y brazos y luego de someterlo, lo metieron al vehículo para llevárselo. Salieron de ahí hechos la mocha y apenas el polvo marcó la partida.

Llegaron y lo siguieron tundiendo. Se acercó alguien que parecía el que mandaba. Bien vestido, alto, con voz gruesa. Todos se detuvieron frente a él, casi cuadrándose. Bola negra, dijo. Y todos reiniciaron los golpes. Esta vez le cortaron parte de la espalda y le abrieron la cabeza. Al diagnóstico se agregó fractura de clavícula. Se quedó ahí, tendido. Le dieron paracetamol y le gritaron al segundo día ya levántate güevón. Órale, este no es un hotel.

Lo sacudieron, le dieron polvo y reaccionó. Vámonos, tenemos que ir en la voladora por otros dos. Eso era la bola negra y él debía aplicársela a otros. De lo contrario, se lo harían de nuevo.  Repartió tantos chingazos como bolas negras y fue así que logró que lo incluyeran entre los invitados a las fiestas. Otro nivel. Cerveza, yerba y perico. Las mujeres que del área femenil también estaban para ellos. Podían bailar y drogarse, y luego entrar sin permiso en sus oquedades. Una vez en la burbuja nebulosa de los viajes fantásticos no había manera de oponer resistencia.

Había permisos y premios, y también para él. Se los fue ganando a fuerza de puñetazos y patadas. De decirle sí al jefe, que era el licenciado. Lo enseñaron a delinquir y a pasar las líneas de las drogas. Le pusieron de apodo el demonio. Cuando el tío fue por él le dijeron que estaba mucho mejor. Pero no lo vio. Dónde anda. Es que fue a comprar comida y a botear en los cruceros. Pero va muy bien, pronto estará totalmente recuperado. El tío se fue, aliviado por las buenas nuevas pero no del todo convencido: no haberlo visto le dejó amarga la boca.

Ninguno como él. Les decía el licenciado tráiganme al demonio y se lo llevaban. Era bueno para los golpes y para cumplir las órdenes. Un samurái de los enervantes y las luchas callejeras. Puma de alcantarillas. El demonio llegaba y paspas. La víctima no se levantaba en días. Un premio para él. Sabía que podía saborear la droga que quisiera, y también a las recluidas en el área contigua. Se sumergió en las arenas movedizas del placer, de los viajes en globo y del paseo por las nubes oscuras de los sótanos. Sonrió y babeó. Y así quedó, esparcido en el piso, con viscosidades en la boca. Inerme. Cuando fueron por él para aplicar otra bola negra, el licenciado dijo ni modo. Era mi preferido. Y gritó bola negra.

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Este me ha llamado la atención por el hecho que en algún momento me imaginaba era todo un hito cumplir la edad de Cristo, cuando terminó crucificado.

33 años

13 marzo, 2017 por Javier Valdez

En su cumpleaños, la familia le hizo un pastel y algo de comida para sus amigos del barrio y de la escuela. Doce años. Pastel de chocolate, refrescos, palomitas, papas de la Sabritas, pizza y rolas de Shakira. Un punto negro, una horadación, en esa semilla que ya era su vida lo hizo decir que sí a uno de sus vecinos: en la parte de atrás de la casa le ofreció un toque de cigarro de mariguana.

Agarró el churro y le pegó hondo. Se quedó quieto, en silencio, mirando a la nada. Y dijo esto es mágico. Regresó a la fiesta de su cumple y se sintió flotando. Entre la música, el griterío y la comida, nadie se percató que él andaba bien pacheco. Pronto le entró a las metanfetaminas y de ahí el brinco fue fácil para esnifar cocaína.

Su madre le dijo al padre. Bajó sus calificaciones y terminó en la calle, en lugar de la escuela. No quisieron regañarlo. Les molestaba el qué dirán. Sin preguntarle, lo metieron a un centro de rehabilitación, pero fue peor. De la prepa saltó sin red al posgrado en drogas e ilícitos.

No tardó mucho en ingresar al penal. Asaltos y robos, habían sido sus delitos más constantes. Una que otra riña o alteración del orden público: las suelas gastadas, tallando el pavimento y encharcándose en el fango, el polvo en las pestañas y en esa mirada fija, de ojos volteados que no reaccionan, los brazos flacos de sus senderos sórdidos, los pies a rastras pero sin surcar, la sangre al estilo Pollock en su piel y en la camisa.

Ingresó por robos y luego repitió por secuestro. En el penal primero fueron tres años, luego cinco y después entraba y salía como quien viaja y regresa a su vecindario. A veces iba a casa, con su madre. Sentado en un sillón, su conciencia no alcanzaba para sostener una conversación con ella o hermanos. Eran los restos, lo que quedaba de ese chapuzón temprano en las arenas movedizas de la perdición.

Una noche recibieron la llamada. Esos ring que se esperan siempre ya tarde o de madrugada. Esperar, esperando que no lleguen al teléfono de la recámara. Lo persiguieron en carro y luego a pie. Lo corretearon por calles y callejones. Primero a golpes, tablazos, cadenazos. Trescientos metros entre los recovecos del arroyo, abajo del puente, en medio del bledal, a machetazos. Qué importa si fue una deuda, un pleito pendiente. Le tiraban y tiraban y seguro estaban de que le daban, pero él seguía: se agachaba, se hacía a los lados, caminaba y corría como rengo y luego se recuperaba y de nuevo tomaba velocidad y de nuevo tras él, y a ratos se les perdía.

Le dieron machetazos y tres balazos para que no se levante más. En las bolsas del pantalón encontraron su credencial y un número de teléfono anotado en un papel viejo, con tinta borrosa: mamá.

martes, mayo 16, 2017

¿La decadencia?

Es irónico mientras algunos tienen que callar por la exclavitud de las balas, otros deben hacerlo por el día a día cotidiano, mas no es equiparable así que debo excusarme por tan pésimo inicio. En estos días cubriendo un poco algunas cuestiones de mi jefe y por mera coincidencia el surgimiento de uno que otro bug no he tenido respiro. Debo confesar que muchas veces me viene a la mente lo que en algún lugar leí sobre que la mayoría de los desarrolladores se creen un fraude frente a sus capacidades, en mi caso siempre me pasa eso por la mente y ahora que he debido hablar inglés, más allá del coloquial y del día a día por vivir en un país angloparlante, me siente en algún momento un fraude o no capaz.

En este respiro del trabajo y leyendo el libro de las caras me he topado con terribles noticias, sin embargo como un ejemplo, de muchos otros que debo confesar he seguido como la creación de esta bitácora, de hacer algo en contra de esa decadencia que azota las tierras del Anahuac, una vez más dicha persona es un ejemplo de hacer algo por evitar esa decadencia o paliarla: trabajo fotografico gratis para ongs.

De todos los fotógrafos coetáneos que conozco, siempre me ha sorprendido, quizás como contaba Roberto, en reflexión de personas con las que alguna vez uno convivió o cruzó caminos, prefiero sacar su ejemplo a el de cierto pugilista que anda en camionetas lujosas en un país donde hay una terrible pobreza. Diré y aclaro es cuestión de enfoques y valores, estos últimos algo muy necesario para estos tiempos en que la patria merma y pese a que muchos ya no vivimos por completo ahí, nuestras madres, padres, hijos, hermanos, amigos siguen ahí y será nuestra realidad, aún cuando obtengamos otra nacionalidad.

La cuestión es saber cómo puede uno contribuir a evitar o paliar esa decadencia, debe reflexionar y pensar algo... por lo pronto al menos estar informado y mostrar repudio al asesinato de aquellos que son los que hacen evidente: "el aguas wey, el país se lo está cargando la chingada".

----Actualización----

Quizás valga la pena leer esto y esto para entender el problema al que uno se enfrenta y las consecuencias.

lunes, mayo 08, 2017

Una rana saltarina

Justo este fin mientras bebía mocha y roibos expreso, una niña se acercó a la mesa compartida, su piel de ébano y sus ojos grandes, sin duda en esta etapa de mi existencia fluye el instinto paternal y recordé que el primer origami que hice en mi vida: la rana que salta, aquí os dejo un tutorial.


jueves, mayo 04, 2017

L'Euridice

Pocas veces he escuchado óperas de inicios del siglo xvii, quizás la más notoria es la de Claudio Monteverdi: L'Orfeo y justo en ese navegar di con una muy interesante de Giulio Caccini: L'Euridice.


miércoles, mayo 03, 2017

Buscando encontrarás

Conciertos para dos clavecines por Antonio Soler

El padre Antonio Soler es conocido por su fandango y otra composiciones muy al estilo español, obviamente. Justo divagando en la red me acabo de topar con un interesante disco.



Clavecín composiciones de Francesco Durante y Alessandro Scarlatti

En el divagar de la existencia, cuan internauta a merced de las ondas acusticas terminé con unas obras para clavecín compuestas por Francesco Durante y Alessandro Scarlatti.




Curiosamente Alessandro Scarlatti fue el padre del famoso clavecinista Domenico Scarlatti. Sobre como fluye mi existencia, debo deciros que de nuevo la boca me vuelve a traicionar y mostrar lo peor de mi: la desidia, una vez más me enfrento a una pérdida de calidad de vida por no asistir al dentista, sólo espero aguantar lo suficiente hasta pisar el valle del Anahuac, pues en el lar de los jardines congelados el dentista es muy caro.

martes, mayo 02, 2017

Pierre Hantäi en youtube

Tal y como siempre sucede, es decir divagando me encontré con el canal de Pierre Hantäi así que comparto alguno de sus videos donde se puede observar al maestro tañendo el clavecín.






lunes, mayo 01, 2017

Un poco de Fasch y arreglando esta bitácora

Esta bitácora ha atravesado un tercio de mi existencia, así que débole una buena arreglada en etiquetas, una de las cosas que hice fue agregar a los autores por su nombre completo y en el truje de hacerlo me di cuenta que no hay mucho de Johann Friedrich Fasch, así que os comparto la rola que escucho mientras escribo esta somera entrada.