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jueves, 15 de julio de 2021

Profunda fe religiosa

Si no nos lleva
. . . . . . más allá de la muerte,
. . . . . . . . . . . . más allá de los días de lluvia,
de la distracción de las plateadas cardaminas;
. . . . . . más allá de sus propias remotas
. . . . . . . . . . . . fronteras
la poesía
. . . . . . es inútil.
. . . . . . . . . . . . Con todo,
ella fue la que hizo que El Greco
. . . . . . pintara sus verdes y deformes santos
. . . . . . . . . . . . y viviera
pobremente.
. . . . . . Nos hace apreciar
. . . . . . . . . . . . la música
y lo antiguo
. . . . . . o sentarnos al costado
. . . . . . . . . . . . del amigo que agoniza.

Hace madurar las peras,
. . . . . . ¡y hace realidad
. . . . . . . . . . . . los versos!
Su fundamento es la invención:
sin sus meandros
. . . . . . y sus rarezas,
. . . . . . . . . . . . el paralítico estaría
condenado a su parálisis,
. . . . . . en un país boreal
. . . . . . . . . . . . y medio salvaje
donde el odio
. . . . . . es religión.
. . . . . . . . . . . . Donde
los hombres viven presos,
. . . . . . y nadie
. . . . . . . . . . . . rinde culto a la rosa
y los poetas no pueden
. . . . . . usarla en su beneficio.

De noche una
. . . . . . tormenta enorme se ha
. . . . . . desatado
. . . . . . . . . . . . ¡Y no hubo quien imaginara
un prado de margaritas!
. . . . . . Hubo bramidos
. . . . . . . . . . . . y rugidos
dignos de un libro
. . . . . . de cuentos de hadas,
. . . . . . . . . . . . zumbaba
una bomba, lejos
. . . . . . --¡o una abeja!
. . . . . . . . . . . . Nuestros poetas debieran
avergonzarse: han contraído la fiebre de moda;
. . . . . . impresionados
. . . . . . . . . . . . por el "laboratorio",
han olvidado
. . . . . . las flores,
. . . . . . . . . . . . ¡y estas superan cualquier
laboratorio!
. . . . . . Han renunciado al oficio
. . . . . . . . . . . . de la invención, y
su imaginación dormita
. . . . . . en un jarrón de amapolas.


William Carlos Williams
La música del desierto

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La capoeira siempre ha sido para mi un oasis, mas esta no ha escapado a la hipocondria o prevención de estos tiempos pandemicos, hace dos días visité a la banda y un buen amigo de muchos años atrás traía tos seca. En estos tiempos todo y nada evoca al covid y al miedo que hasta la médula algunos cala no deja de acelerar el cerebro y en mi caso no queda más que estar al pendiente. Qué tanto la pandemia nos deshumaniza o muestra nuestros verdaderos fantasmas, no lo sé. Lo que si sé es que disfruté jogar, con barbijo, y de la clase del "Novino", obvio de la compañía, aunque ahora temoroso me arrepiento. Por cierto el poema que comparto fue recitado e introducido por la interesante costumbre de nuestro mestre del oasis en línea.

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