A veces me pregunto qué hago aquí, todo parece transcurrir de manera lenta bajo el compás avivado de la tambora. Hace un par de días sufría de una gastroenteritis que me hacía chillar mi suerte acompañado de fiebre y dolores de cuerpo.
Hoy caminaba en las calles del centro de Tepic, la luz se volvió dorada en algún momento, a pasos agigantados buscaba una barbería en Domingo, pues en un par de días tendré entrevista de trabajo y cargo con una apariencia cavernaria. Chilango iluso de mi, quién en su sano juicio en esta ciudad pondría bien los horarios en las herramientas "modernas" de mapas. Hay momentos en que me siento como en una película de ficheras de los 70s donde el realismo mágico sobrepasa todo atisbo de lógica, así Tepic cierra el primer o último día de la semana con una lluvia que después se convirtió en una hecatombe: vientos huracanados, una cantidad impresionante de agua y calles cuan desbocados arroyuelos. Así tocando la lira virtual de las palabras de disfrutar la lluvia terminé empapado por completo pese a estar guarecido debajo de una marquesina.
Cuan dato curioso hoy después de no saber por casi dos años vía Whatsapp de Cheque, recibí unas fotos de hace 14 años, no recordaba que mi amigo matemático y ahora director de la carrera de matemáticas del ITAM por aquel entonces estuviera por el teatro de la danza y tomara esas fotos. Qué agradable sorpresa sin duda.
Epílogo
No había publicado esto por que como contaba una tromba me agarró debajo de la marquesina en la esquina de Allende y Puebla en Tepic, la tromba tuvo truenos, vientos huracanados y las calles se inundaron. En ese momento estaba preocupado por que me fuera a mojar y de ahí un resfriado. Special one afortunadamente pasó por mi y tuve que irme a bañar a la casa de la suegra y cambiarme de ropa para entrar en calor, ya que estaba hecho una reverenda sopa. La decisión de la casa de la suegra fue por que literalmente un montón de calles estaban inundadas por lo que regresar a Gallinas era no factible con el peligro además de que en libramiento la lluvia baja torrencial de los cerros y es común que algún árbol se caiga. Un par de días después tuve la entrevista del trabajo que creía en ese momento sería de los sueños: Staff Engineer.
Dicha entrevista la sentí muy como plática entre amigos, lo cual sin duda fue un error de mi lado, ya que eso disminuye el profesionalismo, por otro lado cometí el error de no defender mi business case, al cual le dedique varios días. Al final en viernes me dieron las gracias e indagando con Fede, ya que el está en dicha empresa, resultó que el arquitecto me consideró un mal candidato.
Heme ahora un poco agüitado, ya que creí que realmente podría aportar a dicho proyecto con mi experiencia, pero pues la realidad es que no. Algunos días me he cuestionado si realmente soy lo que soy o soy un fraude, algo tonto claramente, pues mi desempeño ya trabajando siempre ha sido bueno, más bien es lograr el que confíen en mi.






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