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domingo, 22 de febrero de 2026
Estampas de Tepic y alrededores
sábado, 21 de febrero de 2026
A felicidade
La clase empezó como siempre con interpretación musical, luego sigue el calentamiento, acompañado por música que el mestre escoja para hacerlo más agradable y fue en esa selección que escuché una variación de la canción brasileira: "A felicidade". La canción ya la había escuchado hace casi 20 años atrás en la voz de Teresa Salgueiro y el septeto João Cristal. Sin embargo fue hasta ahora que puse atención a la letra de la canción.
Por cierto ya en clase, Mestre Cigano volvió a mencionar que debería de buscar trasmitir ese conocimiento acumulado de años de entrenar capoeira y tiene razón, solo que no se me ha ocurrido bien como llevar a cabo tal empresa, quizás no debería darle muchas vueltas y simplemente mencionar que doy clases x día a y hora en el fraccionamiento donde vivo con cooperación voluntaria. Por cierto esa imagen se reaviva hace unos minutos antes de sentarme a escribir salí por la ventana de la alcoba a ver que hacía Pingru en la jardinera, ya ven su gusto por las plantas, y al fondo en la cancha observé a un hombre de mi edad jugando con su hijo de 8 años tal vez. Cómo me da tedio hablar solo de mi y de mi y de mi, puro ego, cuando parte de la valía humana es hablar de los demás y transferir la experiencia de uno en otras vidas. En fin llevo un par de años y las canas fluyen mas no el proyecto.
Quizás esa es la somera felicidad que tiene un fin aprovechando el doble sentido de "fin".
jueves, 19 de febrero de 2026
Eu e você sempre
Con saudade de Río de Janeiro y de lo que es-será-fue, sin duda me puso nostálgico esta interesante rola de Jorge Aragao.
martes, 10 de febrero de 2026
Ruido y arquetipos Nayaritas
sábado, 7 de febrero de 2026
Ya me la sé
domingo, 1 de febrero de 2026
Epitafio de Seikilos
Esta bosta la iba a escribir mucho antes de que fuese a la fiesta del suegro por sus 76 años, la misma edad que mi padre, pero tan distintos, sin embargo las prisas por llegar a tal convite me lo impidieron. Dicha reunión tuvo un trío de música tipo bolero y luego un grupo de mariachi. Lo más curioso fue ver al suegro con sus amigos y uno se pone a pensar que pasa por sus mentes septagenarias, que pinta la existencia a dicha edad, quizás la simplificación siempre es imaginar que hablan de sus tiempos mozos, mas yo creo que hay más.
Por cierto he retomado la lira griega aprovechando que ya me la repararon y justo hablando de la vida y fiestas septagenarios he estado echando lente a tocar el Epitafio de Sícilo.