miércoles, marzo 01, 2017

Barry Lyndon

Uno de mis pocos referentes culturales en el cine es precisamente el trabajo de Stanley Kubrick, la historia se remonta casi dos décadas atrás -impresionante ya casi 20 años- cuando era un puberto que estudiaba la licenciatura en matemáticas aplicadas en el ITAM. Recuerdo que alguna de las planillas en su ámbito cultural había organizado un ciclo de cine de Kubrick, como buen universitario aproveché esos tiempos que quedan entre clases para ir a ver la Naranja mecánica y Lolita, sorprendiéndome la estética y la música, particularmente de la primera. Alex todo un melómano, como pensaba que era yo, respecto al gran Beethoven, en mi caso Scarlatti y Bach, dirigiendo a su banda de compinches, sin duda un estilo de cine que no había visto antes. Cuando vi la película de Lolita recuerdo haber ido o sentádome junto con Fosh y Yaroslav, quienes en su confidencia de pertenecer a una especie de hermandad "gringa" aprovecharon para hacerme broma de que me estaba tapando una erección por el mero hecho de tener mi chamarra encima del paquete y es que la película tenía una alta temática sexual, no por algo la palabra "Lolita" hace referencia a una adolescente altamente sensual y a la vez inocente. Así que ahora que lo reflexiono quienes se proyectaron fueron Yaroslav y el Fosh. Y como ipsación neuronal, liberando una lefa de neuroconectores, me viene a la mente otra anécdota que viví con el Fosh cuando eramos púberes de secundaria en el instituto México: La famosa práctica de biología, donde tendríamos que observar espermatozoides. En aquel entonces era obvio que la mayoría ya había recurrido a aquella práctica donde uno libera sus espermatozoides, pero nadie quería aceptarlo, bueno al menos eso creía yo, y llevar su propio semen y quien me recordó la pena de la práctica próxima fue el Fosh, ya que por alguna razón se me quedó muy grabada la imagen de ese cabrón sentado en un escalón del patio con su short de deporte, quien me preguntó si yo iba a ser el "donador" para dicha práctica.

Como os decía este fin de semana en una especie de maratón, aunque solo fueron dos películas, junto con el "special one" disfruté Moonlight y Barry Lyndon. De la primera a estas fechas sabemos que ganó el óscar a la mejor película dejando a La la land en una especie de ridículo, pues al inicio fue nombrada dicha película y posteriormente resultó haber sido un error. La temática de Moonlight me sorprendió, pues para ser una película Hollywoodense abordar afroamericanos y homosexualidad me parece casi un tabú y no por el tema en sí, sino para Hollywood en particular, así que en cierta manera me da bastante gusto que la película que habla sobre Chiron saliese victoriosa al menos en ese reconocimiento. Sobre Barry Lyndon es una película que me sorprendió, para muchos podría ser una película lenta, pero para mi fue un deleite, pues me parece un retrato con bastante licencia del siglo XVIII, del cual soy fan, la fotografía fue excelsa, así como la música, pero que puedo deciros si hay avezados en el tema: el-parnasillo.com/barrylyndon.htm

También encontré la banda sonora de dicha película por si la quieren escuchar.


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