martes, noviembre 18, 2014

Desde el ártico al antártico

Hace más de una semana escuchaba: "A este edificio célebre" y traía en mente el poema:

Quéjase de la suerte

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que vencida
es despojo civil de las edades
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.


Cuya autora fue Sor Juana Inés de la Cruz, sobre las coincidencias con la poetisa novohispana tengo bastantes, la primera vez que me tocó escribir para la portada de El Supuesto sobre la grilla fue inspirado en su poema: "Hombres necios que acusáis" y el poema anónimo: "No me mueve mi Dios para quererte". Uno de mis discos favoritos: Le phénix du Mexique me recuerda por alguna razón a mi madre translapada en la imagen de Sor Juana, quizás por que la primera persona que me habló en mis años mozos sobre su figura fue mi madre. En fin las palabras no fluyen, será acaso el seco y gélido ambiente de Calgary, nimiedades no dudo como dijese una de las coplas: "Aunque es hacer lo mínimo medida de lo máximo"



Coplas:

1. A este edificio célebre
sirva pincel mi cálamo,
aunque es hacer lo mínimo
medida de lo máximo.

2. Pues de su bella fábrica
el espacioso ámbito
excede a la aritmética,
deja vencido el cálculo.

3. Donde aquel Pan angélico,
entre accidentes cándidos,
asiste como antídoto,
quiere estar por viático.

~Estribillo~

¡Oigan, que quiero en esdrújulos,
aunque con estilo bárbaro
que se oiga mi ruda cítara
desde el Ártico al Antártico!
¡Oiganme, atiéndanme!
¡Vaya de cántico!

Coplas:

4. Y de amoroso vínculo,
preso en el dulce cáñamo,
se ofrece como víctima,
se goza como en tálamo.

5. En donde triunfa inédito
de las tropas del Tártaro,
del tenebroso Príncipe,
del ciego obscuro Báratro.

6. Donde soplando el Céfiro,
al compás de los pájaros,
vierten hermosas lágrimas
de la Aurora los párpados.

~Estribillo~

¡Oigan, que quiero en esdrújulos,
aunque con estilo bárbaro
que se oiga mi ruda cítara
desde el Ártico al Antártico!
¡Oiganme, atiéndanme!
¡Vaya de cántico!


El poema fue tomado de aquí, pueden ver otros poemas acá o por qué no en cervantesvirtual.com

Si les interesa el disco pueden obtenerlo de aquí, aunque recomiendo que lo compren por razones obvias.

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