lunes, septiembre 15, 2014

A 3000 y cacho kilómetros del ombligo de la luna

Los segundos del reloj son insoportables. Pareciera que el tiempo de reflexión se les escapa a mis neuronas. A 3759 kilómetros del lugar que me viese venir al mundo y observando las distintas diferencias culturales, así como las similitudes no dejo de pensar en aquellos que conformamos el colectivo humano conocido como México, sigo trabajando para México, la mayoría de mis amigos son de México, mi familia sigue en México, muchas de las cosas que disfruto en este mundo son de México, me gusta disfrutar las etimologías en náhuatl y en castellano. A recientes fechas he tenido desazón quizás en gran parte porque no comulgo con la idiosincracia del PRI y toda una serie de vicios que arrastra, pero no es el PRI sólamente, sino en general en mayor o menor medida los mexicanos. El tiempo me tortura por que tengo cosas por hacer y ocuparme, en el libro de las caras me he topado con el texto de una mexicana con origen japonés, su escrito me gusta y en cierta manera engloba lo que quisiera transmitir a quien se pare en esta bitácora, no sólo mexicanos, sino también humanos de otras nacionalidades, pues a final de cuentas virtudes y vicios las hay en todas partes y en todas partes uno debe de luchar por el bien común en armonía con el bien individual. Así vemos que escoceses y catalanes buscan encontrarse separándose, así novohispanos hace más de 200 años buscaban encontrarse separándose.

Porque también soy muy mexicana... a propósito de la independencia de nuestro país...
Yuriko Guevara Yamaguchi
 
"Las sangres estaban atadas y las iras desatadas" (Pérez de Antón)

Así es señores, y ¿qué celebramos ahora? ¿en qué situación nos hallamos?

Muchos dicen que no celebrarán nada, pues no se sienten orgullosos del país que tenemos debido a distintas causas. Otros hacen caso omiso de la razón para conmemorar el día y solamente buscan un día de descanso (o fiesta) más. Otros más critican, parodian y hablan o escriben sarcásticamente sobre este día.. No vengo a aquí a escribir que estoy en contra de ello, vengo a preguntar: y ahora ¿qué celebramos? ¿tenemos algo qué celebrar?

Es cierto que en albores de la Independencia, y aún después, celebrábamos justamente el habernos librado del yugo español,
con el tiempo hemos dado cuenta que la escencia de aquella lucha no tiene sentido pensarla como una rivalidad entre mestizos, criollos, españoles y demás. Ya no es momento de discutir si somos o no somos de un bando o de otro o de la mezcla. Sabemos por demás que nuestra sangre ha quedado atada, unida.

Por otro lado, también es cierto que la situación actual de nuestro país presenta muchos aspectos deplorables que nos hacen rabiar,
a otros ser indiferentes e incluso perder la esperanza de un México con paz y justicia. Confieso que también he compartido algunos de estos sentimientos, al igual que he buscado el descanso del día festivo y hablado sarcásticamente del tema (agradezco el que nos
podamos reír de nosotros mismos).

Sin embargo hoy yo festejo el hecho de que podamos seguir con la lucha, de tener manos y cabeza para seguir adelante y trabajar, de reflexionar y decidir desde el lugar en el que estamos, desde lo que somos: artistas, matemáticos, mujeres, hombres, mexicanos, mexicanos-japoneses, seres humano, etc..

Tanto nos han hablado y hemos visto sobre conciencia social que sabemos qué tenemos que hacer, sabemos que podemos trabajar y pensar. Yo celebro que seguimos teniendo esta opción, la oportunidad de pelear por nuestro país con la sangre unida y la ira desatada por dentro y el tiento de la estrategia por fuera. Sólo hagámoslo! ¿Suena utópico? ¿y qué? sigo pensando en trabajar por ello y en que si un día me veo vencida o deseperanzada.. espero poder retomar la labor.

¡¡Festejo pues este día y todos los demás en los que puedo disfrutar de mi país y de contribuir con un poco (o mucho) para tener un gran México!!

¡¡¡Viva México!!! ¡Viva nuestra lucha y nuestro trabajo! ¡Fuera el mal gobierno! ¡Mueran los malditos que empobrecen a nuestro país! y ¡Viva el pozole y la garnacha!

No hay comentarios.: