domingo, enero 20, 2013

La emperatriz de la biomedicina.

De por qué Reina no sabría decirlo con exactitud, quizás por sus desplantes con respecto al orden y la limpieza, no tanto por que sea joto o no. Así a mi buen amigo Ruben se le ha quedado el mote de la Reina y en una parrillada organizada por sus padres el domingo se conmemoró que el 18 del mes en curso haya obtenido el grado de maestro en ciencias biomédicas. Su tesis es una bonita aplicación a problemas auditivos usando matemáticas interesantes como análisis de componentes principales y algoritmos genéticos. En la parrillada vi a varios amigos, más de Rubén por afinidad, que míos y entre ellos una exjugadora de Voleyball mucho más alto que yo, pero por 10 cm y mucho más grande que yo, no tanto por que esté gorda, sino por su complexión, me la imagino como una especie de Hulk femenino. Dirían grandota para que te pegue -jojojo, espero no lea esta publicación-. El hecho fue que la conversación con ella, sus primas, otros amigos y mi hermana radicó en los temas típicos y no tan típicos: religión y sexo. "Argumentos" a favor de creer en la existencia de un Dios, que anda como detective sobre nosotros, salieron ejemplos en los que los médicos son incapaces de curar y la fé en chamanes y otras cuestiones si son capaces de curar. Sin embargo este argumento es erróneo si se pretende probar la existencia de un Dios. Es ridículo pensar que por existir una cura "milagrosa", ergo existe Dios. Literalmente es como afirmar al tirar los dados que si sale un 6, ergo existe chuchín inmaculado.

También algo que me queda claro y lo pienso en varias imagenes que proliferan en el caralibro, generalemente atarse a la fé implica creer en algo en lugar de investigar ese algo, eso nos pasa incluso en cuestiones de la vida diaria, como rumores o chismes. Sobre la ciencia versan muchas cosas, pero la principal es que la ciencia evita a toda costa creer en ella, sino comprobar o demostrar sus hechos, quizás esto sea un tema un poco espinozo, pues por practicidad hay muchas cosas que aceptamos como ciertas, sin embargo es un buen ejercicio, al menos un momento reflexionar y pensar que pasaría, sino lo fuesen, tengo argumentos pertinentes que avalen ese supuesto sobre la certidumbre. Lo que sí es que, suponiendo que es sano comparar, la religión mediante la fé impone algo como verdadero, mientras que la ciencia no. Si alguien tiene duda sobre el movimiento de los planetas alrededor del sol hay suficiente conocimiento para escudriñar y si aún así no le convence el conocimiento y tiene suficiente tiempo libre puede comprobarlo con diversos aparatos.

Aprovechando la entrada recomiendo el siguiente blog www.lacienciaysusdemonios.com y también aprovecho para felicitar a Rubén por un logro que le tomó varios años, espero me haga llegar una copia en pdf de su tesis para luego leerla y quizás compartirla por este medio. Enhorabuena a la ahora emperatriz de la biomedicina, digo al maestro en biomedicina y por su iii.

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