lunes, abril 23, 2012

Las cenizas

Las cenizas quedaban humeantes, otrora carbones negros ardientes, ahora tibias, recordaban el calor de la chimenea. Se había perdido en Arkham, buscando pistas sobre el terror de Ctulhu y otras cuestiones. Todo había sido un rumor. Ahora cansado, quedaba aguardar a despertar y esperar que el sueño reparador hiciese efecto. Se acercó a la chimenea, tibia aún, la zalea tibia, seguro se habría acostado ahí, antes de consumirse y morir de amor. Ojalá todo fuese un sueño y cuando abra los ojos me tope con esos negros carbones. Quería explicarle que la expedición había sido un éxito. Que me engaño -penso y musitó. El éxito hubiese sido llegar, perderme en su sonrisa y mostrarle los resultados. Mañana será otro día, el sol brillara tibio y quizás más tarde se tope. Me dirá, que me dirá, solo queda cerrar los ojos y despertar del sueño. Del sueño tibio en que solo se que estuviste aquí, mas no te vi.

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