miércoles, febrero 01, 2012

Que me meto al gimnasio

pero al de arte. A finales del año pasado, aprovechando precios de preventa, decidí por un "por que no" y comencé este sábado agonizante a asistir al diplomado en fotografía que imparte el Gimnasio de Arte. Dicho gimnasio está ubicado en el edificio del partido popular socialista ubicado sobre Álvaro Obregón en la colonia Roma de la ciudad de los palacios otrora, ahora la ciudad del caos y el hacinamiento. El taxi, que me llevó al lar, me dejo en la acera de enfrente, crucé esquivando autos - acaso hay alguna otra manera de hacerlo en esta ciudad - y, un poco escéptico, me adentré al edificio. Sobre si había algún anuncio a grandes luces de que ahí fuese el sitio buscado, puedo deciros que no necesariamente, una entrada discreta, como si uno entrase a un sitio secreto. Antes de acceder por la puerta, desde el momento en que me crucé la calle, ya me había fijado en una mujer poco convencional, piel blanca, un corte de cabello como la actriz que sale en la película "pulp fiction". Le cedí el paso y luego entré tras ella, aunque no necesariamente siguiéndola.

Subí unas escaleras con forma de caracol, la luz mortecina, brindaba toda clase de detalles, llegué al segundo piso, iba a preguntar sobre el diplomado nivel básico, mas una persona ya se había adelantado y usé la respuesta que le dieron a dicha persona para encontrar el salón, un cuarto con la mayoría de las paredes de canceles de vidrio, unas tazas y una cafetera acomodadas sobre una mesa en el precinto o el cuarto antes del cuarto que serviría para tomar el curso. Entré, saludé con un buenas tardes y me volví a salir. Mis compañeros en su mayoría del sexo femenino y del masculino, uno que otro hipster - obvio, pues es la Roma.

Posteriormente entró la chica "Pulp Fiction" e intuí que sería la maestra o instructora, pues saludó a todo mundo y se sentó en el lugar con una gran computadora mac de escritorio. Acto seguido comenzó el diplomado con presentaciones engalanadas con los motivos por los cuales decidimos tomar dicho diplomado.

La primer sesión fue interesante, pues vimos algunos autores y desarrolladores de la fotografía tales como: Joseph Niépce, uno de los inventores de la fotografía, entre otros muchos; William Talbot, Alfred Stieglitz, cuyas fotografías sobre trenes me impactaron; Manuel Álvarez Bravo, uno de los mejores fotógrafos del siglo XX en nuestro país, pueden consultar su sitio aquí. Entre otros muchos que recuerdo, se me va el nombre de uno en particular cuyo trabajo se mi hizo chistoso, pues imagino los refinados caballeros del siglo XIX acudiendo a él para que los retratase con diferentes ropas puestas entre ellas traje de baño. Todo sea para que la señorita de familia se decida por más que meras descripciones y por que no darse un taco de ojo con sus pretendientes.

Sobre la primera sesión nos llevamos tarea y deseos de visitar distintas exposiciones para ir entrenando las neuronas pertinentes, pero más allá de ello me llevé un buen sabor de boca con un poco de melancolía. Quizás el edificio, el atardecer... tal vez son los tiempos que discurren, cambios y un sinsentido.

La señorita Pulp Fiction, muy agradable, si quieren conocer su trabajo pueden picar aquí: Daniela Bojórquez Vértiz.

Una de las imágenes que me impactaron:


vía El blog de juguete, que a horas de estar escribiendo esta entrada me pareció interesante:

Ítaca, Kavafis.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas

Irónico: ¿Será el curso de fotografía un viaje, un viaje a la Ítaca del pintar con la luz?

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